Quise dedicar este artículo a un problema constante al cual me enfrento día a día como consultora de marketing. Al investigar me encontré con información interesante, por ejemplo, en México las empresas familiares representan el 70%, este es un número muy importante y es por esto que quiero hablarte al respecto:

¿Has escuchado la frase: “No les vendas tu producto/servicio a familiares y amigos”? Estoy segura que sí, y tiene congruencia porque suelen ser los clientes más difíciles o los que no valoran el esfuerzo y trabajo, y esto mismo se refleja en la rama empresarial.

Hay empresas que en su organigrama tienen integrados a diferentes miembros de la familia, muchas veces (por no decir que siempre) estas personas no tienen el perfil para el puesto, pero están porque es el negocio familiar y es el sustento de todos.

El problema no reside en el puesto, más bien está en la toma de decisiones, al ser familia todos tienen voz, pueden dar su opinión y, desafortunadamente, las decisiones del negocio no están basadas en objetivos específicos sino en la opinión de TODOS.

Me ha tocado estar en reuniones de más de 2 horas donde no se llega a nada y no se avanza, porque cada miembro de la familia tiene una opinión diferente, incluso he tenido que ser intermediaria y mediadora en sus “diferencias”, por ponerle un título.

Todos son jefes y todos tienen derecho de pedir algo, y si ese algo les interesa a todos, se vuelve cuento de nunca a acabar. Decisiones que deberían ser sencillas se vuelven en situaciones a debatir.

En las empresas familiares no hay alguien que asuma el liderazgo o tenga la última palabra, y es por eso que desafortunadamente son las empresas más complicadas, pero tenemos que recordar y considerar que este tipo de empresas son mayoría en el país, por lo que sí o sí te encontrarás en una en algún momento de la vida.

Entonces, ¿qué debemos hacer? Te comparto algunas recomendaciones de acciones a plantear y aplicar al trabajar en una empresa familiar:

  1. Delimiten puestos y estipulen responsabilidades.
  2. Asignen un líder que pueda tomar decisiones y sea el puente de comunicación.
  3. En juntas de planeación: que solo intervengan los tomadores de decisiones.
  4. Establezcan objetivos y tracen un plan de acción.
  5. Si la persona no cumple con el perfil, a pesar de ser familiar, recuerda: “negocios son negocios”
  6. Revisen resultados y con base a ellos establezcan una estrategia.

Todo esto trabajado y establecido en conjunto, donde todos tengan conciencia y conocimiento del modo de trabajo y el motivo por el que se está estableciendo.

Espero esta información te sirva y ojalá podamos cambiar la perspectiva de la empresa Familiar en México, porque creo que teniendo mejores empresas tendremos mejores negocios y eso definitivamente nos ayudará a tener un mejor escenario empresarial.

MANC. Paola Rodríguez
Directora General